La Marina mata 8 zetas desde un helicóptero. Escapan 50, endurecidos por la batalla, eufóricos y dispuestos a todo. El combate frontal al crimen organizado empeora las cosas. Merecen ese trato, sí, pero no es pragmático combatir fuego con fuego, porque se propicia un espiral de odio y muerte. Tu me matas a uno, yo te mato a dos, tu me matas a dos, yo te mato a cuatro. Por este camino nos lleva Calderón, hasta que todo el país sea como Ciudad Juárez. Que van a hacer esos cincuenta fugados ahora? De entrada, a conseguir camionetas nuevas, pistola en mano, en Colinas de San Jerónimo, por ejemplo. Luego, a procurarse fondos, secestrando y torturando algún comerciante. A lo mejor, por puro coraje, a matar uno o dos policías municipales. No hay que felicitar a La Marina, hay que oponerse a que conviertan nuestro país en zona de guerra.
Cual es la alternativa, dirán? En Colombia ha bajado el crimen en años recientes, y la fórmula está en invertir en educación. Pero no es sólo el gobierno quien debe invertir. La sociedad en su conjunto debe poner por delante la educación y debe organizarse para garantizar que esta llegue a los mas desaventajados.
Una transformación, pero por la via política.
Algo como lo que esta en marcha en Medellín. En Medellín el alcalde que recientemente termino su periodo, Sergio Fajardo, impulsó desde la alcaldía una transformación así, logrando disminuir el nivel de asesinatos en Medellín (en su momento la ciudad mas violenta del planeta) a su nivel mas bajo en 28 años.
Fajardo ha dicho:
"Nosotros decimos que la propuesta de transformación se captura en la expresión: Medellín la más educada, compromiso de toda la ciudadanía. Eso significa que entendemos el concepto de educación no sólo dentro del sistema escolar, sino como medio de transformación social."
Todos por todos. Solidaridad social, no desprecio por los pobres. Que los ricoss dediquen su tiempo (no sólo su dinero), a causas sociales.
Se debe trabajar en reintegrar a los sicarios, no en exterminarlos. Se podrán exterminar algunos, pero si no se atienden las causas del problema otros vendrán, y conforme se les mate se llevarán a la tumba con ellos incontables civiles, militares y policías.
Otra cita de Fajardo:
Estamos construyendo cinco parques-biblioteca, cada uno con un costo de siete millones de dólares. El primero se inauguró el 31 de diciembre de 2006 en una de las zonas más necesitadas de la ciudad: la puerta de entrada a la Comuna Trece. El parque tiene una característica: es lindo en cualquier lugar del planeta.
Esto lleva implícito un mensaje: lo mejor para ustedes.
Allí pueden ir hombres y mujeres de todas las edades; cuenta con internet, auditorio, ludoteca, libros, y con el Centro de Desarrollo Empresarial Zonal (Cedezo), donde se les instruye para iniciar una micro-empresa. Las personas que lo visitan, unas dos mil 500 al día, antes estaban encerradas o en la calle.
En Monterrey, las canchas del rio Santa Catarina tenían una función similar. No eran nada bonitas, pero eran un espacio público gratuito donde los jóvenes se ejercitaban. El deporte propicia la salud mental. La inactividad atrofia el cerebro y predispone a la violencia (tema para otra ocasión).
El gobierno privatizó estos espacios públicos, para pérdida de la sociedad. Ahora las canchas que hay son de paga, y la pista de go-carts y el campo para prácticar el golf son un insulto para todos quienes viven cerca y no pueden mas que ver como los "yuppies" de la ciudad se divierten en ellos. Receta para el resentimiento social.
Así nuestros gobernantes emprenden obras faraónicas mientras en las colonias, súper densamente pobladas, la gente no tiene ni un miserable parque cerca donde relajarse al final del dia. Ejemplos: El puente atirantado, El paseo Santa Lucía. El mismo Parque Fundidora. Es un lugar precioso, pero con lo que se ha invertido ahí se podrían tener cinco parques mas pequeños cerca de donde vive la gente, proporcionando mayor utilidad social.
Para empezar a sanar, podríamos empezar por rehabilitar nuestros parques existentes. Que la gente con medios se organice y financie la reconstruccíon y el cuidado de los parques de las colonias populares, dedicando su tiempo libre, involucrándose con sus conciudadanos, comprensiblemente resentidos.
Sobre Sergio Fajardo y Medellín: artículo en Excelsior, artículo de Javier Treviño Cantú
lunes, 15 de marzo de 2010
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